¡Salud!
Mens sana in corpore sano. Cuando un alumno enferma, se ocupa de él nuestra médico de cabecera. Desde hace años acude dos veces por semana a nuestro internado y sabe cómo lograr una pronta mejoría. En el caso de que resultara necesario un ingreso en nuestra enfermería, el Frater Karl se ocupa de los pacientes y permanece a su lado.